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El Enfoque ético de Anthology para conectar y compartir datos

Las instituciones de educación superior son responsables de grandes cantidades de datos; sin embargo, luego deben averiguar cómo utilizar esos datos para apoyar y guiar a los estudiantes a lo largo de su recorrido académico. Conectar y compartir los datos es una oportunidad para ayudar a alcanzar los objetivos institucionales y estudiantiles. Las cuestiones legales y éticas surgen cuando se considera el tipo y el volumen de datos y el número de personas y sistemas que tienen acceso a ellos.

El equipo de Anthology tiene muchas cosas en cuenta a la hora de navegar por las preocupaciones legales y éticas relacionadas con la conexión y el intercambio de datos. Ofrecemos soluciones que aprovechan el poder de una experiencia de datos totalmente conectada, pero eso no significa que podamos o, aunque sea legal, estemos dispuestos a compartir información con quien sea. Como administradores de los datos que pasan por nuestros sistemas, es nuestra responsabilidad no sólo garantizar la seguridad y la privacidad de estos, sino también proteger su integridad.

No somos dueños de sus datos. Anthology no vende ni intercambia información de ninguna institución con terceros. No utilizamos los datos de los clientes para comercializar nuestros productos entre los estudiantes. No utilizamos los datos de forma que no sirvan a las necesidades y objetivos de las instituciones clientes. Los datos pertenecen a la institución, y nosotros sólo actuamos como administradores que trabajan para mejorar la institución y para el éxito de los estudiantes: tomamos los datos que se comparten con nosotros, utilizamos nuestras soluciones innovadoras para aprovechar su potencial y luego devolvemos el valor a la institución y a sus estudiantes.

Somos claros y transparentes. Nuestros clientes de la enseñanza superior son nuestros socios, y participan en las conversaciones sobre lo que hacemos con sus datos y por qué. Trabajamos para informarles de la información que utilizamos y de lo que pueden esperar al trabajar con los resultados. Todo lo que desarrollamos tiene una mentalidad educativa que pretende beneficiar a las instituciones y a sus estudiantes.

Somos reflexivos e intencionados. Para crear una solución basada en datos, tenemos que entenderlos en conjunto: por ejemplo qué se incluye, de dónde proceden, cómo se recopilaron y cuáles faltan. Nuestro equipo de ciencia de datos examina con cuidado los componentes de los datos que son útiles para construir un modelo, así como para identificar dónde hay que hacer ajustes. Queremos que las instituciones sean eficaces y que los estudiantes tengan éxito, y tratamos de ser exactos, por utilizar un término estadístico. Queremos crear el modelo de datos con el menor número de variables posible. Por lo tanto, nos centramos en la calidad y la necesidad de los datos en lugar de arrojar todo indiscriminadamente. En ese sentido, nos preguntamos sobre quién en la institución necesita acceder a esos datos y con qué propósito para finalmente construir una experiencia de datos que cree valor para nuestros usuarios.

Nos protegemos de los riesgos. Aunque nuestras intenciones son positivas, pueden surgir resultados no deseados. No sólo en lo que respecta a los datos, sino también a las condiciones de los sistemas en los que operan. Exploramos constantemente nuevos conceptos de modelización predictiva, análisis y creación de métricas que pueden tener un enorme beneficio para las instituciones, sin dejar de ser conscientes de las posibles consecuencias no deseadas. Nos tomamos el tiempo necesario para considerar las posibles desventajas o los sesgos involuntarios dentro del sistema. Y también lo hacemos con las soluciones existentes: supervisamos continuamente los resultados y nos protegemos de los imprevistos, incluso en situaciones de bajo riesgo.

Nos fijamos en lo que mueve a la educación superior. En Anthology no sólo somos expertos en tecnología, sino también en la academia. Todo lo que hacemos es a través de esa lente conjunta. Nuestros productos no se desarrollan para el uso general, sino para el avance de la educación superior. Tenemos un propósito y estamos orientados a los objetivos. No perdemos de vista los resultados positivos que las instituciones quieren conseguir. Por lo tanto, probamos diferentes maneras de hacer las cosas y nos centramos en lo que podría poner a esas instituciones en una mejor posición para el éxito.

Nunca dejamos de conversar. El debate sobre el uso legal y ético de los datos nunca terminará. Debe ser continuo, tanto si hablamos de una nueva tecnología como de productos que existen desde hace tiempo. Las necesidades cambian, los objetivos cambian y, con el tiempo, los sistemas artificialmente inteligentes pueden revelar sesgos sistemáticos que han existido desde antes. Independientemente de nuestras buenas intenciones al inicio del proceso, somos responsables de mantener la conversación y de seguir controlando los resultados. En Anthology, nos aseguramos de que esta conversación sea constante y hacemos que nuestros clientes se unan a ella: cuanto más nos presionemos y nos enfoquemos en esta conversación, más trabajaremos en los obstáculos y en resolverlos de forma que tengan sentido para el éxito institucional.

  

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